Daniel Ulibarri

Demacrados

 

Saturados, parafínicos, alifáticos, inflamables y totalmente demacrados.

 

Yo, el hombre con manos rotas sumido en sus mociones, loco a punto de alzar vuelo.

 

El ser con el alma en gotas amargas delimitadas completamente por superficies encadenadas entre sí.

 

Gaseoso al punto de ser licuado por la vieja presión atmosférica.

Propano y bocanadas de diesel antes se han enfrentado, motores en combustión.

 

No tuve ninguna posibilidad. Nunca. Jamás.

 

Vos siempre con veneno entre labios: tus facturas guardadas, pero sabés que fue tu responsabilidad.

 

Yo solo quería lluvia helada en el verano.

 

Nuestros techos, colgados con hilo caliente.

 

Nuestro amor, lo que fue. Tabla de imposibles.

 

Una imitación de radiación en el espectro visible.

 

Absolutamente nada que pedir.

 

Apago la luz y nos volvemos a besar.

 

Dejá un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: