marzo 8, 2021

Hay una mente en todos nosotros, un alma,

que une la tierra de todas las naciones…

Aunque a veces se encoge intermitente detrás del velo;

derramando luz por todas partes,

como se derrama en mi corbata imaginaria,

que se seca antes de terminar la cena.

Ella también está a cargo de las tinieblas,

del crimen y de la imaginación.

Los cuerpos follan moviéndose de vez en cuando,

abriéndose y cerrando los párpados;

mientras intentan comprobar

la sinceridad de su amor.

Hace aparecer las estrellas,

y crea otras pequeñas por todas partes,

en las cajuelas de los carros,

en los cuerpos, mentes y almas de los rascacielos,

en los ojos de amantes sin consuelo…

aburridos unos de otros.

Sobre la superficie del mundo ella estampa

todas las plantas y animales.

No es ninguna diosa… pero sí es un ente celestial

quien nos hizo adoradores de toda rana,

de los cebollinos negros que encontramos.

Quien creó al grillo del desierto

que hace un tic-tac al echar vuelos nocturnos,

en cuerpos, mentes y almas.

La única diosa es la luna, que nunca se pone…

siempre dueña de todos los grillos y relojes,

Es Ella quien ciega sin prejuicios

Es Ella quien ilumina sin amenazas

ni temores en cuerpos, mentes y almas.

Dejá un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: