septiembre 28, 2021

La vida es corta, aunque se nos oculta cuando somos niños.

La vida es corta y he acortado la mía de mil maneras

deliciosas y desacertadas, mil formas

deliciosamente desaconsejadas.

El mundo es al menos cincuenta por ciento terrible,

y eso es una estimación conservadora,

aunque se nos oculta cuando somos niños.

Como por cada pájaro que vuela,

se arroja una piedra a otro pájaro.

Como por cada niño amado,

hay un niño roto, embolsado

y hundido en un lago.

La vida es corta y el mundo

es al menos la mitad de terrible,

y por cada extraño generoso y noble,

hay uno más que te matará.

Aunque nos ocultan eso cuando somos niños,

porque no es así como nos venden al mundo:

nuestros padres cual agentes de bienes raíces,

nos guían a través de un verdadero mierdero,

y hacen comentarios sobre el espacio, el potencial

y sus “buenos huesos”.

Lo triste es que hoy podríamos hacer que este lugar

fuera hermoso si todavía en verdad fuéramos niños,

si por cada omisión de tragedia y peligro

nuestros corazones no se hubiesen podrido.

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