Daniel Ulibarri

Corporal

 

Cuando el cuerpo quiere hablar, lo hará.

 

Llamará a la noche y se dará el rapto del éxtasis de esta raíz en crecimiento que tiene poca fe en los otros planetas del universo, pues conoce uno solamente, por las ampollas de sus pies, ramificaciones de sus dedos. 

 

Pero los pies han caminado con los huesos de sus antepasados ​​por largos senderos, dejando atrás las raíces de los bosques. 

 

Camina sobre los fantasmas de todo lo que les ha precedido, no sólo vegetal, sino animal, humano, los huesos que incluso dejaron sus caballos para beber en el manantial que recorre el cuerpo mortal de la tierra.

 

Tiene mucho que contar sobre lo que pasó ese día.

 

Cuando el cuerpo quiere hablar con las manos, relata cómo salvó a hombres de la muerte con lujo en cada detalle, lavando los cuerpos fornidos, las piernas llenas, los vientres planos y besando delicados labios.

 

Testículos vulnerables, el futuro de mi pueblo, mi cuerpo salió del río en una helada madrugada. 

 

Esa es solamente una parte de la historia de las manos que tocó el futuro…

 

 

Todo esto comenzó tan simple, solo un cuerpo con tanto por decir con el solo murmullo de su propia vida en una habitación tranquila.

 

Mientras una de las raíces va creciendo, encontrando un camino a través de la piedra, mi cuerpo no recuerda noches con hombres y armas ni la ropa andrajosa y los huesos rotos de mi cuerpo.

 

Debo volver a las manos, al pulgar que nos hace humanos.

 

Otras criaturas usan herramientas y levantan lo que necesitan, inteligentes todos, como los cuervos aquí, uno haciendo un molde de arcilla de tierra para remendar el ala rota del otro, hasta que sane. Luego romperán el barro y volarán juntos.

 

Yo haría eso un día, pero un humano no puede darle un peso superior a sus reclamos, sobre todo sin tener alas, solo manos que desconocen tantas lecciones.

 

Aún así, pienso en el sauce hecho un cerco que empezó a echar raíces y hojas tras arrancar los cables a medida que crecía.

 

Un humano alcanza a sus lazos afectivos si puede, si lo intenta, si es posible.

 

Mi cuerpo finamente un milagro inexplicable, creado de los elementos y todo lo que vivía en la tierra, donde todo lo que era todavía lo es.

 

 

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