septiembre 28, 2020

Duerme, camarada, duerme y descansa

En este campo de los brazos aterrizados,

Donde los enemigos ya no molestan,

¡Ni disparos de centinela!

Has dormido antes en el suelo,

Y comencé a ponerte de pie

Al repentino rugido del cañón,

O el redoble ritmo del tambor.

Pero en este campo de la muerte

Ningún sonido rompe tu sueño;

Aquí no hay aliento febril

Ninguna herida que sangra y duele.

Todo es reposo y paz,

Sin pisar yace el césped;

Cesan los gritos de batalla,

¡Es la tregua de Dios!

¡Descansa, camarada, descansa y duerme!

Los pensamientos de los hombres serán

Como centinelas para mantener

Tu descanso libre de peligro.

Tus silenciosas tiendas de verde

Cubrimos con flores fragantes

Tuyo ha sido el sufrimiento

La memoria será nuestra.

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