septiembre 21, 2021

El búho y yo somos amigos. Cuando entro en la bodega donde vive me reconoce y me saluda:

U, u.

A la gente del Potrero no le gustan las lechuzas.

Son brujas -dicen todos. Don Efrén jura que cuando le doy la espalda al tecolote éste se convierte en una mujer que me mira con ojos de burla.

Aun así no le temo, y tengo dada orden de que no lo molesten. Explico eso diciendo que el búho evita que proliferen los ratones y otros animalillos que entran a la bodega del maíz.

La verdad, sin embargo, es que él y yo somos amigos, como lo dije antes.

Tenemos aficiones comunes. La noche y la filosofía, por ejemplo. También somos un poco dados a la soledad. A los dos nos gustan los versos.

Quiero al búho, no importa que sea otro hombre que cuando le doy la espalda me mira con ojos de burla.

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