octubre 24, 2020

Los estudios han revelado el estigma y la incredulidad generalizados que enfrentan las personas que nos identificamos como bisexuales.

Con frecuencia se considera que las mujeres experimentan cuando se identifican como bisexuales.

Podría decirse que los hombres lo tenemos peor porque a menudo se nos considera estar mintiéndonos a nosotros mismos y a los demás acerca de ser homosexuales.

En ambos casos, el resultado es que “somos poco confiables”.

Uno, nadie decide ser bisexual… porque los seres humanos nacemos dentro de un espectro binario en el que nos acomodan como una cosa o la otra, tanto en cuestiones de identidad de género como de orientación sexual.

Eso es falso. Aunque no me crean. La historia los ilumine algún día, ojalá.

Se siente casi casi que como pasar por el cinismo y salir por el otro lado, explicar mi bisexualidad. No la pienso justificar.

Tampoco salgo a desfilar cuando se realiza la Marcha del Orgullo ni acudo a bares gay.

Yo pensaba que la historia de la comunidad gay lésbica era la historia de mi gente, y que la liberación gay tenía algo real que ver con mi propia liberación.

Como hombre queer, sentí que era parte de ese linaje.

Imagínense mi sorpresa cuando descubrí que supuestamente era un maniaco sexual, un traidor y un mentiroso.

Me dolió, enojó y alienó.

Al final, me tranquilicé y reconocí que sería prudente ser parte de la creación de una identidad social / política para bis que no contara con los homosexuales como aliados al 100%.

Porque si bien tenemos algunas cosas en común, no somos los mismos.

Aprendí a no esperar que me aceptaran como un ciudadano de primera clase en espacios dominados por homosexuales, y aprendí que tendría que defenderme si quería quedarme allí.

Aprendí a ponerme de pie y dejar de permitir implícitamente que los hombres gay y las lesbianas fueran los guardianes de la autenticidad queer.

Lo que estoy diciendo es que ya crecí. Sigue… pero ya fue. Superado.

La Semana de la Conciencia Bisexual, también conocida como #BiWeek, es una semana de celebración anual que se lleva a cada setiembre, del 16 al 23.

Es una extensión del Día de Celebración de la Bisexualidad, que se celebra anualmente el 23 de septiembre.

Si no les gusta, supérenlo. Crezcan: vivan y dejen vivir.

Dejá un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: