Daniel Ulibarri

Besos

Besos como barbáricos jinetes
invadieron mi boca sin clemencia,
desenterrando aquellas tardes muertas
que otrora de ilusiones rebosaban.

Son espectros de algún feliz pretérito
cuando ciego vagaba por tus cantos,
que formaban lugar paradisíaco
de diurnas lunas y nocturno sol.

Besos cual visitantes fantasmales
que borraban los límites del mar
y traían tu piel a mi hábitat.

Besos que me dejaron en locura,
escribiéndole versos a las playas
como si vos me fueras a añorar.

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