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Daniel Ulibarri

Ave cantora

Para ella, las circunstancias deben ser normales.

Y así el regreso. Puerta abierta.

El camino cortado hacia la puerta engrasada;

el pasto despejado de piedra y aliso.

Todo intacto lo suficiente para entrar.

El hombre o la mujer fuera del valle

o trabajando arriba de la línea de árboles.

Ningún otro sonido, mas algunos extraviados

apresurándome en el crepúsculo como si el final

fuese una certeza y sin nada más que decir.

Ella no sabe, ella no sabe.

Tras volver para encontrar a su tipo

y no hallar ninguno, ella se levantó hacia el árbol

sin tener claro qué hacer después

más cantar aquella canción…

la que siempre quiso que le cantaran.

Amante del humo, la gasolina, los químicos y preservantes. Quienes son amantes del "fitness", el gimnasio, las dietas y los maratones y cualquiera que abrigue escrúpulos de moralina, se encierre en sus 'tiquismiquis' de conciencia y provincialismos santurrones, deje de lado estos renglones ahora mismo.

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