octubre 24, 2020

Una mujer de sociedad miró en París un paisaje pintado por Van Gogh. Le dijo al artista:

Usted no representa a la naturaleza tal como yo la veo.

Señora –contestó Van Gogh–, es que la naturaleza no se desnuda ante cualquiera.

La naturaleza es el rostro visible de Dios. Sólo a muy pocos les es dable verlo tal como es.

Los demás miramos solamente sombras. Vemos la realidad, y por lo tanto vemos apariencias.

Los artistas penetran el alma de las cosas; ellas se les revelan tal como verdaderamente son.

Nosotros vemos un girasol; el artista ve el girasol.

Van Gogh mira la esencia de los girasoles. En uno los pinta a todos.

Mejor que los teólogos los artistas nos muestran lo divino.

En un soneto de Borges hay más divinidad que en mil sermones.

El arte es un misterio a través del cual podemos atisbar el Misterio.

Demos gracias a la vida por lo artistas.

Demos gracias a los artistas por la vida.

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