Gusto mucho de esa forma de vida que es el teatro.

Difícil es la profesión de actor.

Implica hacer renuncia de uno mismo para convertirse en otro.

Equivale a salir cada noche a caminar sobre la cuerda floja.

Es vivir muchas otras vidas y dejar de vivir la vida propia.

Es libertad y constricción.

Es reconocer sin desdoro el talento y cualidades de la gente y sus contradicciones.

Pero detesto el cerrar del telón, cuando la imaginación se esfuma, mi alma se muere y vuelvo a este mundo de completa desolación.

Por eso soy su actor…

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